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La ciudad como lienzo

Cuando hablamos de espacio, más que hablar de un fenómeno del mundo natural, hablamos de un producto y agente de producción de la cultura humana. El espacio, como el tiempo, es un medio a través del cual el ser humano establece valores relativos a lo individual, lo colectivo y lo trascendente. Las propiedades del espacio responden a condiciones particulares de una cultura, y están en constante re-producción. El espacio presenta una gran complejidad, ya que se encuentra en continuos y densos procesos que lo vuelven contingente. Es un fenómeno político, toda vez que refleja relaciones y tensiones sociales. A su vez, estas dinámicas relacionales que estructuran al espacio rigen una dimensión estética. Las fuerzas políticas de una sociedad regulan lo que se vuelve visible, así como el lugar y modo de tal visibilidad. De esta manera, toda presencia en el espacio, y toda modificación física que en él se realiza, están regidas por una estructura sensible en continua negociación. En las ciudades contemporáneas el arte posee gran relevancia precisamente como agente de visibilidad en la esfera pública. El arte es político en tanto que supone el derecho de un individuo para adquirir presencia. Al introducirse en los espacios urbanos, el arte los reclama como escenarios de lo público. Esto se lleva a cabo con diversas consecuencias, a partir de las posiciones políticas que se adoptan y se confrontan. Prácticas artísticas como el street art constituyen maneras de dar voz a una individualidad dentro de un escenario colectivo; comprender las condiciones políticas que articulan los espacios públicos de nuestras ciudades. En los últimos años ha aumentado el interés por integrar el arte urbano a proyectos culturales y de renovación urbana, transformando ciudades como Bristol, Inglaterra; San Juan, Puerto Rico; o Grottaglie, Italia. Entre los festivales de arte urbano que han proliferado en ciudades alrededor del mundo, uno de los más recientes y significativos ha sido All City Canvas en la ciudad de México, entre abril y mayo de 2012. El street art se ha integrado a festivales de música, bienales y ferias de arte; tal es el caso de la iniciativa Wynwood Walls, que generó una exposición colectiva y nuevos murales en el marco de Art Bastel Miami Beach el pasado diciembre. Paralelamente, museos y galerías han dado cabida al street art, en exposiciones que complementan la obra expuesta en salas con intervenciones urbanas. Una de las exposiciones colectivas más influyentes ha sido Art in the Streets en MOCA (Los Ángeles) en 2011. El pasado otoño el Institute of Contemporary Art en Boston ofreció una retrospectiva del dúo brasileño Os Gêmeos; tras las exitosas muestras de Shepard Fairey en 2009 y Dr. Lakra en 2010. Con el creciente apoyo de instituciones y autoridades locales, el street art ha logrado posicionarse como una manifestación artística reconocida. A través del arte urbano se utilizan los espacios de la ciudad como medios para la democratización del arte. El street art hereda las estrategias estéticas del grafiti, replanteadas generalmente en murales de gran formato ocupando muros ciegos, edificaciones abandonadas o estructuras de servicio. Al asociarse con posturas críticas y contestatarias, el arte urbano se concibe como un medio para recuperar los espacios públicos como foros de expresión. Sin embargo, la visibilidad que ha adquirido corresponde con la presencia social de sus artistas y patrocinadores; el arte urbano actual es comúnmente realizado por artistas profesionales con cierto respaldo institucional. Esto contrasta con el grafiti, que surgió dentro de la subcultura hip-hop de los setenta, como una forma de expresión identitaria entre minorías urbanas. La percepción del grafiti como una práctica clandestina dificulta comprender su valor como un medio de expresión legítimo. A través del grafiti, estos grupos construyen su identidad individual y procuran su lugar en la estructura política de la sociedad. En tanto que los grafiteros tienen derecho a una presencia política y social, dentro de un ideal democrático, el grafiti constituye un medio legítimo de visibilidad en la esfera pública, un lenguaje crítico que reclama los espacios e intersticios de la urbe. En este sentido, la mayor diferencia entre el arte urbano y el grafiti es su condición política. El street art ha logrado incrementar su visibilidad a través del apoyo y la legitimización institucional, aún cuando los artistas urbanos mantengan posturas críticas. Por su parte, el grafiti conquista sus espacios de manera ilegal, sin el consentimiento de las fuerzas políticas que los rigen. Evidentemente, esta distinción no es tajante, pues la originalidad y calidad del trabajo de algunos grafiteros les ha permitido la aceptación del público, facilitando su transición a la legalidad y el reconocimiento institucional –tal es el caso de Os Gêmeos. En algunas instancias, el arte urbano comisionado se ha utilizado incluso como antídoto para el grafiti. Por otra parte, la legitimización de un artista urbano no garantiza su aceptación universal. El street art continúa incitando reacciones desfavorables entre la opinión pública; la apreciación subjetiva del arte público y del grafiti es problemática como la apreciación de cualquier forma de arte. Esto demuestra que el derecho de un individuo de modificar el espacio público con su presencia visible está sujeto a estructuras y luchas políticas. En tanto que las definiciones de arte público, arte urbano y grafiti son inciertas, el valor y la validez del arte en la esfera pública son debatibles. Esto se complica con la imprecisa noción de espacio público, y los poderes ambiguos que sociedad, gobierno, e iniciativa privada mantienen sobre él. Toda forma de arte que ocupa un espacio urbano revela un estado específico del reparto de lo sensible. A través de los espacios de la ciudad, la esfera pública otorga voz y presencia; es un territorio de intercambio y confrontación.

Rafael Lozano-Hemmer en la OMR

Rafael Lozano-Hemmer en la OMR

Entrevista con Rafael Lozano-Hemmer

  • Rafael Lozano-Hemmer (Ciudad de México, 1967) se ha consolidado como uno de los artistas electrónicos más importantes de la actualidad. Radicado en Montreal, en donde estudió química física, Lozano-Hemmer se apropia de herramientas electrónicas y digitales propias de los sistemas de información, la medicina y los medios de vigilancia y control. Su obra toma la forma de instalaciones, objetos interactivos y performance, en los que el espectador es parte fundamental. En el marco de Zona MACO 2012, presenta en la Galería OMR seis proyectos recientes bajo el título “X no es la nueva Y”.
  • Tu trabajo involucra tecnologías electrónicas y digitales, y frecuentemente se describe con el término nuevos medios. ¿Consideras que este término mantiene a este tipo de trabajo alejado de los espacios centrales del arte?
  • Siempre he atacado esta clasificación. El uso de la tecnología en el arte es inevitable, no tiene nada de novedoso ni original. De hecho, muchos de estos trabajos tienen relación con experimentos del pasado, la primera utilización de una cámara en vivo en una instalación la hizo Marta Minujín en Argentina en 1965, entonces podríamos hablar incluso de una tradición en el uso de estas tecnologías. A mí me gusta más el término intermedia art, que acuñó Dick Higgins dentro de Fluxus en los 60. Este término resalta el carácter performativo de la obra de arte, que es una característica fundamental de quienes usamos tecnología.
  • ¿Qué papel juega la tecnología en la actualidad? ¿Consideras que se puede hacer un uso neutral de ella?
  • Yo parto de la idea, muy canadiense, de que no podemos conocer el mundo sin la tecnología. Estar fuera de la tecnología no es opcional, y la tecnología es un lenguaje más que una herramienta. Hoy en día, la tecnología no sólo establece una relación con el individuo, sino que determina su identidad.
  • Ahora, me gusta subrayar que las tecnologías no son neutrales; en general las principales tecnologías del presente, incluyendo Internet, provienen de esquemas de vigilancia y control militar. El reto de un artista es el de utilizar la tecnología de forma crítica, para generar situaciones de conexión. No de colectividad, no de lo social, sino de conectividad. Me interesa la idea de que en un espacio hay realidades co-presentes, y que la tecnología puede conectarlas entre sí.
  • Entonces, más que hablar de espacio público, ¿tú hablarías de espacios de multiplicidad?
  • Exacto, de espacios co-presentes. Todo espacio es simultáneamente público, privado, corporativo, tiene género. Los espacios presentan una diversidad de capas, y esto no se reduce sólo a los espacios de la ciudad; hoy vemos las problemáticas de lo público en Internet.
  • Hablemos de lo virtual. ¿Qué diferencia hay entre lo virtual y lo ficticio?
  • La palabra virtual se ha degradado mucho y se le ha dado demasiados usos. Yo prefiero hablar de simulación, la idea de que lo ficticio parezca real. Creo que lo interesante para un artista es la posibilidad de crear disimulación, cosas reales que parezcan ficticias. La teoría de virtualidad que más me interesa es la de Bioy Casares, es una virtualidad que invade nuestro propio espacio, incluso nuestro cuerpo.
  • ¿Considerarías que tu obra es site-specific?
  • Yo la describiría como relationship-specific. Muchas de estas obras viajan, y las condiciones varían tanto que las puedes entender como un performance. Son plataformas experimentales porque nunca sabes qué va a pasar, aunque las variables sean las mismas. Las relaciones que establece la gente que comparte esta experiencia no son las de la Política o la Historia; son micropolíticas o microhistorias, situaciones de encuentro a pequeña escala.
  • También has hablado de arquitectura relacional.
  • Yo comencé a llamar a mis obras relational architecture precisamente para evadir la categoría de virtual, y la categoría de artes visuales. Me han inspirado mucho las intervenciones efímeras de arquitectos como Archigram, siempre me interesó hacer propuestas volátiles, prácticas, tangibles y empíricas. Entiendo lo relacional en los términos en que lo hacían Lygia Clark y Hélio Oiticica, el espacio no es hermético sino que se desdobla a partir de la participación de la gente. La otra fuente es la teoría de los bancos de datos, que fueron definidos con taxonomías en red, más que piramidales o jerárquicas.
  • ¿Cómo entiendes la relación entre las nuevas tecnologías y el cuerpo humano?
  • Estas tecnologías nos llevan a reconocer nuestro cuerpo. Al contrario de lo que vaticinaba Gibson y el cyberpunk, nuestra separación de la carne, la tecnología nos lleva a nuevas formas de intimidad con nuestro cuerpo, una incorporación.
  • En cualquier imagen de mis obras siempre hay un espectador interactuando con ellas. Para mí la integración del espectador en la obra es fundamental, y estas tecnologías te permiten ofrecer al público el poder sobre la obra. Lo más interesante es que estas tecnologías diseñadas para fines de control, como la biometría, se puedan usar para otro tipo de creaciones, más poéticas. El espectador genera así sus propias narrativas, adquiere la capacidad de lectura de la obra. Lo que más defiendo es la ambigüedad, el facilitar las múltiples lecturas. La no-imposición, eso es la esperanza.

Agenda cultural de la semana.

  • Esta semana recomendamos la instalación de la arquitecta brasileña Carla Juaçaba en LIGA. Esta es la última semana para visitar la exposición de Escher en el MUNAL.
  • Mañana martes 28 de febrero, a las 7.30, Huevos Revueltos en la SAPS (pláticas dispares sobre temas diversos). Los temas de esta sesión: Mineralia y Belly Dance.
  • Miércoles de SOMA 8.30 pm, charla con el artista brasileño Bruno Faria.
  • El jueves a las 7 pm, el MODO inaugura "Propaganda Electoral en México durante el Siglo XX", una muestra de objetos de comunicación política, utilizados en campañas electorales desde Porfirio Díaz hasta Vicente Fox. A las 8, Ex-Teresa inaugura la colectiva "Prórroga Recuperada". Curada por Salvador Cañas, reúne artistas que se apropian de objetos y materiales que han quedado en desuso. También a las 8, Estación Coyoacán Arte Contemporáneo inaugura exposición de Rubén Castillo Gómez y Cecilia Rodarte.
  • El sábado a las 12.00 pm, la Kurimanzutto inaugura "Destrucción Total del Museo de Antropología" de Eduardo Abaroa. A la 1.30 pm, el MUAC inaugura "Fernando Bryce: Dibujando la Historia Moderna". Se trata de un artista peruano que analiza la historia política contemporánea a través del dibujo, la obra gráfica y la instalación. A las 4.30, improvisación musical en El Eco, a cargo de Alexander Bruck y Misha Marks. Viernes, sábado y domingo, Tráfio Bazar en la Plaza Río de Janeiro.
  • Este sábado inicia el Festival EuroJazz 2012, y en colaboración con el CENART se presentarán diversos actos en vivo en esta sede durante todo marzo. La programación completa se puede consultar en http: //afterpop.tv/2012/02/programacion-completa-del-eurojazz-2012/

Agenda cultural de la semana.

  • Esta semana recomendamos la exposición de Dr. Atl. en el Centro Cultural Tlatelolco.
  • Del jueves 9 al sábado 11 de febrero, tendrá lugar la décima edición del Simposio Internacional de Teoría sobre Arte Contemporáneo (SITAC X). Con el título "El futuro: De vuelta a la cuenta larga", el simposio discurrirá en torno a la reflexión y producción de la idea de futuro en el arte actual. http://www.pac.org.mx/sitac
  • Varios eventos este miércoles. A las 12 pm, el Museo de la Ciudad inaugura "Intervención y Memoria", exposición de Perla Krauze.
  • A las 7 pm, la SAPS inaugura la exposición "Llanto por La Marcha de la Humanidad" de Chrisitan Jankowski, una lectura de la relación entre arte y política a partir de la obra de Siqueiros; y también el proyecto fachada "Cidade Dormitorio" de la brasileña Guga Ferraz.
  • A las 8 pm, el Carrillo Gil inaugura "El incesante ciclo entre idea y acción", la muestra de la 2da Edición Programa Bancomer - MACG, con obra de los diez participantes de esta edición. También se inaugura "Esto (no) es un libro de artista" de Guillermo Álvarez Charvel y Héctor Falcón.
  • Miércoles de SOMA, 8.30 pm, con el artista plástico Jerónimo Hagerman.
  • El jueves a las 7.30, el MUCA Roma inaugura "Costra", exposición de la obra del yucateco Manuel Mathar curada por Guillermo Santamarina.
  • Los alumnos de CENTRO han realizado una curaduría de la colección del MUJAM. En colaboración con el museo, se inaugura la muestra en CENTRO, con el título "Ludoscopio", este viernes a las 6 pm.
  • El Museo de Arte Moderno invita a la presentación del libro "Max Cetto: Arquitectura Moderna en México"; este sábado a las 12 del día, con la participación de Humberto Ricalde, Daniel Escoto y Daniel Garza Usabiaga. El sábado inicia el 7mo Festival Ambulante Gira de Documentales. La programación se puede consultar en http://www.ambulante.com.mx/

Time lapse of the Earth from space.

Agenda cultural de la semana.

  • ¡Estamos de regreso! Les deseamos un año lleno de cultura!
  • Esta semana recomendamos la exposición "The Space Between Now & Then" en la OMR. Este miércoles a las 8.30, charla con el crítico y curador Chris Sharp en SOMA.
  • Comienza la temporada de inauguraciones. El Museo Experimental El Eco presenta "Intemperie" de Pablo Vargas Lugo, y "Canon" de Miguel Monroy, el jueves a las 8 pm. A la misma hora, el Polyforum Siqueiros inaugura una muestra del trabajo del joven artista suizo Marcel Meury, con el título "Si quieres ver mi pierna tienes que venir hoy. El día en que mi pierna se fue." También el jueves, La Quiñonera ofrece una clínica sobre el papel del cuerpo en la música, dirigida por Rubén López Cano ($50 previo registro, más info en www.dedalo.mx).
  • El viernes a las 7 pm, se presentará en el Laboratorio Arte Alameda "Topografías del Tiempo", catálogo de la obra de Amanda Gutiérrez, que aborda las problemáticas de la migración.
  • El sábado a la 1.30 pm, el MUAC inaugura dos exposiciones: "Akram Zaatari: El Molesto Asunto", una curaduría del trabajo del artista libanés Akram Zaatari; y "Extranjerías", una colectiva curada por Néstor García Canclini y Andrea Giunta con obra de Carlos Amorales, Jorge Macchi, Graciela Sacco entre otros.
  • El mismo sábado a las 6 pm, la Kurimanzutto inaugura una muestra de trabajo reciente de Abraham Cruzvillegas.
  • Continúan en exhibición recomendables exposiciones en el Carrillo Gil (Tiempos Violentos), el Museo de la Ciudad de México (Dr. Lakra, Fetiches Críticos), el MAM (Fábrica Mexicana, Tiempo de Sospecha), San Ildefonso (Ron Mueck, Marilyn Manson), CCU Tlatelolco (Dr. Atl) y el Munal (Escher y sus Contemporáneos).
  • Para apartar fechas: la décima edición del Simposio Internacional de Teoría del Arte Contemporáneo (SITAC) tendrá lugar del 9 al 11 de febrero, como siempre en el Centro Cultural del Bosque. En marzo, Arquine anuncia su decimotercer congreso titulado "Desplazamientos", con invitados como Zaha Hadid, Steven Holl, Yves Behar y Thomas Heatherwick. Se llevará a cabo del 12 al 14 de marzo y los boletos vuelan en Ticketmaster. En abril, Zona MACO 2012, del 18 al 22.

La lógica de lo inhabitable.

"Architecture longs to speak, but has no theme outside itself."

-Jan Turnovsky

 

En 1926, Ludwig Wittgenstein aceptó el reto de construir, junto con el arquitecto Paul Engelmann, una casa para su hermana. Esta obra permanece como testimonio del complejo e influyente pensamiento de este filósofo. En ese entonces, Wittgenstein se hallaba en un episodio depresivo que marcaría la transición entre el Tractatus Logico-Philosophicus y su filosofía posterior. La casa materializa, constituye en sí misma, la polaridad entre lo conceptual y lo empírico. 

Bajo la influencia directa de Adolf Loos, la casa ostenta un modernismo estricto, desprovisto de todo ornamento o rastro acogedor. Según se cuenta, Wittgenstein incluso prohibió a su hermana usar cortinas y alfombras. Resulta evidente en el diseño de puertas, ventanas y detalles constructivos, una búsqueda constante por la lógica y la perfección. La hermana de Wittgenstein describiría la casa como austera e inhóspita, una morada más para los dioses que para un mortal.

Al hablar de la Casa Wittgenstein es inevitable hablar del Tractatus Logico-Philosophicus. La única obra terminada y publicada en la vida de Wittgenstein, el Tractatus es una lógica totalizadora sobre el lenguaje, sobre el pensamiento y sobre la filosofía misma. Es una definición. La arquitectura, como el lenguaje, se presume reflejo de la razón.

Con todo, el mismo Wittgenstein sucumbió ante las complejidades que acompañan a una casa; complejidades que surgen de su destino habitable y simbólico. En el ensayo The Poetics of a Wall Projection, Jan Turnovsky analiza la lógica que esta casa sigue, o más bien traiciona, a partir de un elemento constructivo en el despacho. Una falsa extensión de muro flanquea la ventana, corrigiendo la asimetría que produce la diferencia entre la medida interior y la exterior del muro. La obsesión de Wittgenstein por la simetría lo obligó a integrar elementos de este tipo; falsas columnas, falsos nichos, falsas extensiones de muro. La perfección deviene engaño.

Turnovsky encuentra en esta casa la lucha entre el idealismo conceptual del Movimiento Moderno y lo imperfecto e impredecible de la realidad humana. Un concepto arquitectónico se ve enfrentado a la inevitable materialidad de lo construido. Esto suscita imperfecciones, incongruencias, rastros del compromiso físico que exige la edificación. En palabras de Turnovsky, la arquitectura es estéticamente inestable, porque en cualquier momento se puede volver útil.

Lo que esta casa demuestra es que la arquitectura, como el lenguaje, se resiste a la perfección. Aún la lógica más contundente será domesticada por el uso, por la costumbre, por la cotidianidad. Esta casa devela el conflicto entre una filosofía intransigente sobre el lenguaje y los complejos usos que de éste realizamos. Resulta determinante que, tras la conclusión de la casa, Wittgenstein se embarcara en el desarrollo de su segunda filosofía, con la cual cuestionó las simplificaciones del Tractatus y encontró la lógica real del lenguaje en su uso cotidiano. Hoy, la Casa Wittgenstein luce tapetes, biombos de madera, decoración.

La Casa Wittgenstein es una lección para los arquitectos. Nos recuerda que, ante todo, prevalece lo personal y lo efímero. El habitar es hermano del hábito. Lejos del lugar de los dioses, la arquitectura, lo mismo que el lenguaje, es la morada del hombre.

El Mapa y el Territorio: Re-presentar la Ciudad.

La vista tarda unos segundos en acostumbrarse a la falta de luz. Una tenue lámpara roja permite leer el texto introductorio y observar los esquemas; sin embargo, para encontrar la instalación de DEAR hay que adentrarse en la oscuridad. Estamos en el interior de una gran cámara fotográfica, una camera obscura. Lo que en ella se proyecta: la ciudad.

La sala posterior al antiguo taller del pintor impresionista Joaquín Clausell ha sido acondicionada por el Museo de la Ciudad de México para intervenciones contemporáneas. Este pequeño y discreto espacio, “El Clauselito”, ha dado cabida a instalaciones y obras visuales de gran formato, de artistas y diseñadores emergentes.

Recientemente se inauguró la intervención del dúo formado por los arquitectos franceses Delphine Passot y Arnauld Zein el Din. A través de una pequeña apertura en el edificio, la luz exterior penetra al Clauselito y se refleja mediante espejos sobre una mesa blanca. La oscuridad casi total permite al visitante ver la proyección: los alrededores del museo. Con poco esfuerzo se identifica la Torre Latinoamericana, ropa colgada en una azotea, algún avión que pasa.

Este montaje permite reflexionar sobre nuestra percepción del mundo. Mucho se ha escrito sobre la imposibilidad del ser humano para observar objetivamente la realidad. Más aún, cuando esta realidad ha sido mediatizada por las imágenes del consumo, cada vez es más difícil ver. En un mundo agresivo y saturado de señales, nos hemos acostumbrado a descartar lo que nuestros ojos ven.

DEAR ofrece una nueva mirada hacia nuestra ciudad; una ciudad que ha perdido su relevancia histórica y su coherencia semántica, especialmente en el Centro. “El Mapa y el Territorio” nos hace ver este panorama urbano desde una nueva perspectiva, pues nos hace plenamente conscientes del acto físico de ver. En este sentido, la experiencia resulta única para cada visitante, y tendría implicaciones distintas en otro sitio.

La instalación también aborda las posibilidades de representación del mundo. Los mapas por definición son abstracciones, diagramas que reducen un territorio a sus elementos más relevantes. Resulta irónico que el avance de la cartografía se dirija a refinar la exactitud de una re-presentación. Borges nos recuerda entonces aquél imperio que se creó un mapa a escala real; la representación llevada al extremo.

La fotografía, por su parte, ha condicionado la cultura visual contemporánea. El desplazamiento de la pintura por la fotografía como medio de reproducción del mundo llevó a aquélla a replantear sus objetivos. Es decisivo que esta instalación se presente junto al estudio de un impresionista: vemos la confrontación histórica entre un movimiento que pretendió pintar la realidad tal cual se ve, y un arte contemporáneo que ha abandonado y cuestionado esos ideales.

“El Mapa y el Territorio” es una instalación sobre la ciudad y sobre la posibilidad de verla y representarla. La imagen y el mapa se muestran como simples medios, que responden sólo a los horizontes visuales que el hombre se plantee. Esta obra nos recuerda que hay un mundo allá afuera, territorios por explorar y callejones por reencontrar. Hemos de compensar la falta de luz, dejar de ver y comenzar a mirar.

La ciudad como lienzo

Cuando hablamos de espacio, más que hablar de un fenómeno del mundo natural, hablamos de un producto y agente de producción de la cultura humana. El espacio, como el tiempo, es un medio a través del cual el ser humano establece valores relativos a lo individual, lo colectivo y lo trascendente. Las propiedades del espacio responden a condiciones particulares de una cultura, y están en constante re-producción. El espacio presenta una gran complejidad, ya que se encuentra en continuos y densos procesos que lo vuelven contingente. Es un fenómeno político, toda vez que refleja relaciones y tensiones sociales. A su vez, estas dinámicas relacionales que estructuran al espacio rigen una dimensión estética. Las fuerzas políticas de una sociedad regulan lo que se vuelve visible, así como el lugar y modo de tal visibilidad. De esta manera, toda presencia en el espacio, y toda modificación física que en él se realiza, están regidas por una estructura sensible en continua negociación. En las ciudades contemporáneas el arte posee gran relevancia precisamente como agente de visibilidad en la esfera pública. El arte es político en tanto que supone el derecho de un individuo para adquirir presencia. Al introducirse en los espacios urbanos, el arte los reclama como escenarios de lo público. Esto se lleva a cabo con diversas consecuencias, a partir de las posiciones políticas que se adoptan y se confrontan. Prácticas artísticas como el street art constituyen maneras de dar voz a una individualidad dentro de un escenario colectivo; comprender las condiciones políticas que articulan los espacios públicos de nuestras ciudades. En los últimos años ha aumentado el interés por integrar el arte urbano a proyectos culturales y de renovación urbana, transformando ciudades como Bristol, Inglaterra; San Juan, Puerto Rico; o Grottaglie, Italia. Entre los festivales de arte urbano que han proliferado en ciudades alrededor del mundo, uno de los más recientes y significativos ha sido All City Canvas en la ciudad de México, entre abril y mayo de 2012. El street art se ha integrado a festivales de música, bienales y ferias de arte; tal es el caso de la iniciativa Wynwood Walls, que generó una exposición colectiva y nuevos murales en el marco de Art Bastel Miami Beach el pasado diciembre. Paralelamente, museos y galerías han dado cabida al street art, en exposiciones que complementan la obra expuesta en salas con intervenciones urbanas. Una de las exposiciones colectivas más influyentes ha sido Art in the Streets en MOCA (Los Ángeles) en 2011. El pasado otoño el Institute of Contemporary Art en Boston ofreció una retrospectiva del dúo brasileño Os Gêmeos; tras las exitosas muestras de Shepard Fairey en 2009 y Dr. Lakra en 2010. Con el creciente apoyo de instituciones y autoridades locales, el street art ha logrado posicionarse como una manifestación artística reconocida. A través del arte urbano se utilizan los espacios de la ciudad como medios para la democratización del arte. El street art hereda las estrategias estéticas del grafiti, replanteadas generalmente en murales de gran formato ocupando muros ciegos, edificaciones abandonadas o estructuras de servicio. Al asociarse con posturas críticas y contestatarias, el arte urbano se concibe como un medio para recuperar los espacios públicos como foros de expresión. Sin embargo, la visibilidad que ha adquirido corresponde con la presencia social de sus artistas y patrocinadores; el arte urbano actual es comúnmente realizado por artistas profesionales con cierto respaldo institucional. Esto contrasta con el grafiti, que surgió dentro de la subcultura hip-hop de los setenta, como una forma de expresión identitaria entre minorías urbanas. La percepción del grafiti como una práctica clandestina dificulta comprender su valor como un medio de expresión legítimo. A través del grafiti, estos grupos construyen su identidad individual y procuran su lugar en la estructura política de la sociedad. En tanto que los grafiteros tienen derecho a una presencia política y social, dentro de un ideal democrático, el grafiti constituye un medio legítimo de visibilidad en la esfera pública, un lenguaje crítico que reclama los espacios e intersticios de la urbe. En este sentido, la mayor diferencia entre el arte urbano y el grafiti es su condición política. El street art ha logrado incrementar su visibilidad a través del apoyo y la legitimización institucional, aún cuando los artistas urbanos mantengan posturas críticas. Por su parte, el grafiti conquista sus espacios de manera ilegal, sin el consentimiento de las fuerzas políticas que los rigen. Evidentemente, esta distinción no es tajante, pues la originalidad y calidad del trabajo de algunos grafiteros les ha permitido la aceptación del público, facilitando su transición a la legalidad y el reconocimiento institucional –tal es el caso de Os Gêmeos. En algunas instancias, el arte urbano comisionado se ha utilizado incluso como antídoto para el grafiti. Por otra parte, la legitimización de un artista urbano no garantiza su aceptación universal. El street art continúa incitando reacciones desfavorables entre la opinión pública; la apreciación subjetiva del arte público y del grafiti es problemática como la apreciación de cualquier forma de arte. Esto demuestra que el derecho de un individuo de modificar el espacio público con su presencia visible está sujeto a estructuras y luchas políticas. En tanto que las definiciones de arte público, arte urbano y grafiti son inciertas, el valor y la validez del arte en la esfera pública son debatibles. Esto se complica con la imprecisa noción de espacio público, y los poderes ambiguos que sociedad, gobierno, e iniciativa privada mantienen sobre él. Toda forma de arte que ocupa un espacio urbano revela un estado específico del reparto de lo sensible. A través de los espacios de la ciudad, la esfera pública otorga voz y presencia; es un territorio de intercambio y confrontación.

Rafael Lozano-Hemmer en la OMR

Rafael Lozano-Hemmer en la OMR

Entrevista con Rafael Lozano-Hemmer

  • Rafael Lozano-Hemmer (Ciudad de México, 1967) se ha consolidado como uno de los artistas electrónicos más importantes de la actualidad. Radicado en Montreal, en donde estudió química física, Lozano-Hemmer se apropia de herramientas electrónicas y digitales propias de los sistemas de información, la medicina y los medios de vigilancia y control. Su obra toma la forma de instalaciones, objetos interactivos y performance, en los que el espectador es parte fundamental. En el marco de Zona MACO 2012, presenta en la Galería OMR seis proyectos recientes bajo el título “X no es la nueva Y”.
  • Tu trabajo involucra tecnologías electrónicas y digitales, y frecuentemente se describe con el término nuevos medios. ¿Consideras que este término mantiene a este tipo de trabajo alejado de los espacios centrales del arte?
  • Siempre he atacado esta clasificación. El uso de la tecnología en el arte es inevitable, no tiene nada de novedoso ni original. De hecho, muchos de estos trabajos tienen relación con experimentos del pasado, la primera utilización de una cámara en vivo en una instalación la hizo Marta Minujín en Argentina en 1965, entonces podríamos hablar incluso de una tradición en el uso de estas tecnologías. A mí me gusta más el término intermedia art, que acuñó Dick Higgins dentro de Fluxus en los 60. Este término resalta el carácter performativo de la obra de arte, que es una característica fundamental de quienes usamos tecnología.
  • ¿Qué papel juega la tecnología en la actualidad? ¿Consideras que se puede hacer un uso neutral de ella?
  • Yo parto de la idea, muy canadiense, de que no podemos conocer el mundo sin la tecnología. Estar fuera de la tecnología no es opcional, y la tecnología es un lenguaje más que una herramienta. Hoy en día, la tecnología no sólo establece una relación con el individuo, sino que determina su identidad.
  • Ahora, me gusta subrayar que las tecnologías no son neutrales; en general las principales tecnologías del presente, incluyendo Internet, provienen de esquemas de vigilancia y control militar. El reto de un artista es el de utilizar la tecnología de forma crítica, para generar situaciones de conexión. No de colectividad, no de lo social, sino de conectividad. Me interesa la idea de que en un espacio hay realidades co-presentes, y que la tecnología puede conectarlas entre sí.
  • Entonces, más que hablar de espacio público, ¿tú hablarías de espacios de multiplicidad?
  • Exacto, de espacios co-presentes. Todo espacio es simultáneamente público, privado, corporativo, tiene género. Los espacios presentan una diversidad de capas, y esto no se reduce sólo a los espacios de la ciudad; hoy vemos las problemáticas de lo público en Internet.
  • Hablemos de lo virtual. ¿Qué diferencia hay entre lo virtual y lo ficticio?
  • La palabra virtual se ha degradado mucho y se le ha dado demasiados usos. Yo prefiero hablar de simulación, la idea de que lo ficticio parezca real. Creo que lo interesante para un artista es la posibilidad de crear disimulación, cosas reales que parezcan ficticias. La teoría de virtualidad que más me interesa es la de Bioy Casares, es una virtualidad que invade nuestro propio espacio, incluso nuestro cuerpo.
  • ¿Considerarías que tu obra es site-specific?
  • Yo la describiría como relationship-specific. Muchas de estas obras viajan, y las condiciones varían tanto que las puedes entender como un performance. Son plataformas experimentales porque nunca sabes qué va a pasar, aunque las variables sean las mismas. Las relaciones que establece la gente que comparte esta experiencia no son las de la Política o la Historia; son micropolíticas o microhistorias, situaciones de encuentro a pequeña escala.
  • También has hablado de arquitectura relacional.
  • Yo comencé a llamar a mis obras relational architecture precisamente para evadir la categoría de virtual, y la categoría de artes visuales. Me han inspirado mucho las intervenciones efímeras de arquitectos como Archigram, siempre me interesó hacer propuestas volátiles, prácticas, tangibles y empíricas. Entiendo lo relacional en los términos en que lo hacían Lygia Clark y Hélio Oiticica, el espacio no es hermético sino que se desdobla a partir de la participación de la gente. La otra fuente es la teoría de los bancos de datos, que fueron definidos con taxonomías en red, más que piramidales o jerárquicas.
  • ¿Cómo entiendes la relación entre las nuevas tecnologías y el cuerpo humano?
  • Estas tecnologías nos llevan a reconocer nuestro cuerpo. Al contrario de lo que vaticinaba Gibson y el cyberpunk, nuestra separación de la carne, la tecnología nos lleva a nuevas formas de intimidad con nuestro cuerpo, una incorporación.
  • En cualquier imagen de mis obras siempre hay un espectador interactuando con ellas. Para mí la integración del espectador en la obra es fundamental, y estas tecnologías te permiten ofrecer al público el poder sobre la obra. Lo más interesante es que estas tecnologías diseñadas para fines de control, como la biometría, se puedan usar para otro tipo de creaciones, más poéticas. El espectador genera así sus propias narrativas, adquiere la capacidad de lectura de la obra. Lo que más defiendo es la ambigüedad, el facilitar las múltiples lecturas. La no-imposición, eso es la esperanza.

Agenda cultural de la semana.

  • Esta semana recomendamos la instalación de la arquitecta brasileña Carla Juaçaba en LIGA. Esta es la última semana para visitar la exposición de Escher en el MUNAL.
  • Mañana martes 28 de febrero, a las 7.30, Huevos Revueltos en la SAPS (pláticas dispares sobre temas diversos). Los temas de esta sesión: Mineralia y Belly Dance.
  • Miércoles de SOMA 8.30 pm, charla con el artista brasileño Bruno Faria.
  • El jueves a las 7 pm, el MODO inaugura "Propaganda Electoral en México durante el Siglo XX", una muestra de objetos de comunicación política, utilizados en campañas electorales desde Porfirio Díaz hasta Vicente Fox. A las 8, Ex-Teresa inaugura la colectiva "Prórroga Recuperada". Curada por Salvador Cañas, reúne artistas que se apropian de objetos y materiales que han quedado en desuso. También a las 8, Estación Coyoacán Arte Contemporáneo inaugura exposición de Rubén Castillo Gómez y Cecilia Rodarte.
  • El sábado a las 12.00 pm, la Kurimanzutto inaugura "Destrucción Total del Museo de Antropología" de Eduardo Abaroa. A la 1.30 pm, el MUAC inaugura "Fernando Bryce: Dibujando la Historia Moderna". Se trata de un artista peruano que analiza la historia política contemporánea a través del dibujo, la obra gráfica y la instalación. A las 4.30, improvisación musical en El Eco, a cargo de Alexander Bruck y Misha Marks. Viernes, sábado y domingo, Tráfio Bazar en la Plaza Río de Janeiro.
  • Este sábado inicia el Festival EuroJazz 2012, y en colaboración con el CENART se presentarán diversos actos en vivo en esta sede durante todo marzo. La programación completa se puede consultar en http: //afterpop.tv/2012/02/programacion-completa-del-eurojazz-2012/

Agenda cultural de la semana.

  • Esta semana recomendamos la exposición de Dr. Atl. en el Centro Cultural Tlatelolco.
  • Del jueves 9 al sábado 11 de febrero, tendrá lugar la décima edición del Simposio Internacional de Teoría sobre Arte Contemporáneo (SITAC X). Con el título "El futuro: De vuelta a la cuenta larga", el simposio discurrirá en torno a la reflexión y producción de la idea de futuro en el arte actual. http://www.pac.org.mx/sitac
  • Varios eventos este miércoles. A las 12 pm, el Museo de la Ciudad inaugura "Intervención y Memoria", exposición de Perla Krauze.
  • A las 7 pm, la SAPS inaugura la exposición "Llanto por La Marcha de la Humanidad" de Chrisitan Jankowski, una lectura de la relación entre arte y política a partir de la obra de Siqueiros; y también el proyecto fachada "Cidade Dormitorio" de la brasileña Guga Ferraz.
  • A las 8 pm, el Carrillo Gil inaugura "El incesante ciclo entre idea y acción", la muestra de la 2da Edición Programa Bancomer - MACG, con obra de los diez participantes de esta edición. También se inaugura "Esto (no) es un libro de artista" de Guillermo Álvarez Charvel y Héctor Falcón.
  • Miércoles de SOMA, 8.30 pm, con el artista plástico Jerónimo Hagerman.
  • El jueves a las 7.30, el MUCA Roma inaugura "Costra", exposición de la obra del yucateco Manuel Mathar curada por Guillermo Santamarina.
  • Los alumnos de CENTRO han realizado una curaduría de la colección del MUJAM. En colaboración con el museo, se inaugura la muestra en CENTRO, con el título "Ludoscopio", este viernes a las 6 pm.
  • El Museo de Arte Moderno invita a la presentación del libro "Max Cetto: Arquitectura Moderna en México"; este sábado a las 12 del día, con la participación de Humberto Ricalde, Daniel Escoto y Daniel Garza Usabiaga. El sábado inicia el 7mo Festival Ambulante Gira de Documentales. La programación se puede consultar en http://www.ambulante.com.mx/

Time lapse of the Earth from space.

Agenda cultural de la semana.

  • ¡Estamos de regreso! Les deseamos un año lleno de cultura!
  • Esta semana recomendamos la exposición "The Space Between Now & Then" en la OMR. Este miércoles a las 8.30, charla con el crítico y curador Chris Sharp en SOMA.
  • Comienza la temporada de inauguraciones. El Museo Experimental El Eco presenta "Intemperie" de Pablo Vargas Lugo, y "Canon" de Miguel Monroy, el jueves a las 8 pm. A la misma hora, el Polyforum Siqueiros inaugura una muestra del trabajo del joven artista suizo Marcel Meury, con el título "Si quieres ver mi pierna tienes que venir hoy. El día en que mi pierna se fue." También el jueves, La Quiñonera ofrece una clínica sobre el papel del cuerpo en la música, dirigida por Rubén López Cano ($50 previo registro, más info en www.dedalo.mx).
  • El viernes a las 7 pm, se presentará en el Laboratorio Arte Alameda "Topografías del Tiempo", catálogo de la obra de Amanda Gutiérrez, que aborda las problemáticas de la migración.
  • El sábado a la 1.30 pm, el MUAC inaugura dos exposiciones: "Akram Zaatari: El Molesto Asunto", una curaduría del trabajo del artista libanés Akram Zaatari; y "Extranjerías", una colectiva curada por Néstor García Canclini y Andrea Giunta con obra de Carlos Amorales, Jorge Macchi, Graciela Sacco entre otros.
  • El mismo sábado a las 6 pm, la Kurimanzutto inaugura una muestra de trabajo reciente de Abraham Cruzvillegas.
  • Continúan en exhibición recomendables exposiciones en el Carrillo Gil (Tiempos Violentos), el Museo de la Ciudad de México (Dr. Lakra, Fetiches Críticos), el MAM (Fábrica Mexicana, Tiempo de Sospecha), San Ildefonso (Ron Mueck, Marilyn Manson), CCU Tlatelolco (Dr. Atl) y el Munal (Escher y sus Contemporáneos).
  • Para apartar fechas: la décima edición del Simposio Internacional de Teoría del Arte Contemporáneo (SITAC) tendrá lugar del 9 al 11 de febrero, como siempre en el Centro Cultural del Bosque. En marzo, Arquine anuncia su decimotercer congreso titulado "Desplazamientos", con invitados como Zaha Hadid, Steven Holl, Yves Behar y Thomas Heatherwick. Se llevará a cabo del 12 al 14 de marzo y los boletos vuelan en Ticketmaster. En abril, Zona MACO 2012, del 18 al 22.

La lógica de lo inhabitable.

"Architecture longs to speak, but has no theme outside itself."

-Jan Turnovsky

 

En 1926, Ludwig Wittgenstein aceptó el reto de construir, junto con el arquitecto Paul Engelmann, una casa para su hermana. Esta obra permanece como testimonio del complejo e influyente pensamiento de este filósofo. En ese entonces, Wittgenstein se hallaba en un episodio depresivo que marcaría la transición entre el Tractatus Logico-Philosophicus y su filosofía posterior. La casa materializa, constituye en sí misma, la polaridad entre lo conceptual y lo empírico. 

Bajo la influencia directa de Adolf Loos, la casa ostenta un modernismo estricto, desprovisto de todo ornamento o rastro acogedor. Según se cuenta, Wittgenstein incluso prohibió a su hermana usar cortinas y alfombras. Resulta evidente en el diseño de puertas, ventanas y detalles constructivos, una búsqueda constante por la lógica y la perfección. La hermana de Wittgenstein describiría la casa como austera e inhóspita, una morada más para los dioses que para un mortal.

Al hablar de la Casa Wittgenstein es inevitable hablar del Tractatus Logico-Philosophicus. La única obra terminada y publicada en la vida de Wittgenstein, el Tractatus es una lógica totalizadora sobre el lenguaje, sobre el pensamiento y sobre la filosofía misma. Es una definición. La arquitectura, como el lenguaje, se presume reflejo de la razón.

Con todo, el mismo Wittgenstein sucumbió ante las complejidades que acompañan a una casa; complejidades que surgen de su destino habitable y simbólico. En el ensayo The Poetics of a Wall Projection, Jan Turnovsky analiza la lógica que esta casa sigue, o más bien traiciona, a partir de un elemento constructivo en el despacho. Una falsa extensión de muro flanquea la ventana, corrigiendo la asimetría que produce la diferencia entre la medida interior y la exterior del muro. La obsesión de Wittgenstein por la simetría lo obligó a integrar elementos de este tipo; falsas columnas, falsos nichos, falsas extensiones de muro. La perfección deviene engaño.

Turnovsky encuentra en esta casa la lucha entre el idealismo conceptual del Movimiento Moderno y lo imperfecto e impredecible de la realidad humana. Un concepto arquitectónico se ve enfrentado a la inevitable materialidad de lo construido. Esto suscita imperfecciones, incongruencias, rastros del compromiso físico que exige la edificación. En palabras de Turnovsky, la arquitectura es estéticamente inestable, porque en cualquier momento se puede volver útil.

Lo que esta casa demuestra es que la arquitectura, como el lenguaje, se resiste a la perfección. Aún la lógica más contundente será domesticada por el uso, por la costumbre, por la cotidianidad. Esta casa devela el conflicto entre una filosofía intransigente sobre el lenguaje y los complejos usos que de éste realizamos. Resulta determinante que, tras la conclusión de la casa, Wittgenstein se embarcara en el desarrollo de su segunda filosofía, con la cual cuestionó las simplificaciones del Tractatus y encontró la lógica real del lenguaje en su uso cotidiano. Hoy, la Casa Wittgenstein luce tapetes, biombos de madera, decoración.

La Casa Wittgenstein es una lección para los arquitectos. Nos recuerda que, ante todo, prevalece lo personal y lo efímero. El habitar es hermano del hábito. Lejos del lugar de los dioses, la arquitectura, lo mismo que el lenguaje, es la morada del hombre.

El Mapa y el Territorio: Re-presentar la Ciudad.

La vista tarda unos segundos en acostumbrarse a la falta de luz. Una tenue lámpara roja permite leer el texto introductorio y observar los esquemas; sin embargo, para encontrar la instalación de DEAR hay que adentrarse en la oscuridad. Estamos en el interior de una gran cámara fotográfica, una camera obscura. Lo que en ella se proyecta: la ciudad.

La sala posterior al antiguo taller del pintor impresionista Joaquín Clausell ha sido acondicionada por el Museo de la Ciudad de México para intervenciones contemporáneas. Este pequeño y discreto espacio, “El Clauselito”, ha dado cabida a instalaciones y obras visuales de gran formato, de artistas y diseñadores emergentes.

Recientemente se inauguró la intervención del dúo formado por los arquitectos franceses Delphine Passot y Arnauld Zein el Din. A través de una pequeña apertura en el edificio, la luz exterior penetra al Clauselito y se refleja mediante espejos sobre una mesa blanca. La oscuridad casi total permite al visitante ver la proyección: los alrededores del museo. Con poco esfuerzo se identifica la Torre Latinoamericana, ropa colgada en una azotea, algún avión que pasa.

Este montaje permite reflexionar sobre nuestra percepción del mundo. Mucho se ha escrito sobre la imposibilidad del ser humano para observar objetivamente la realidad. Más aún, cuando esta realidad ha sido mediatizada por las imágenes del consumo, cada vez es más difícil ver. En un mundo agresivo y saturado de señales, nos hemos acostumbrado a descartar lo que nuestros ojos ven.

DEAR ofrece una nueva mirada hacia nuestra ciudad; una ciudad que ha perdido su relevancia histórica y su coherencia semántica, especialmente en el Centro. “El Mapa y el Territorio” nos hace ver este panorama urbano desde una nueva perspectiva, pues nos hace plenamente conscientes del acto físico de ver. En este sentido, la experiencia resulta única para cada visitante, y tendría implicaciones distintas en otro sitio.

La instalación también aborda las posibilidades de representación del mundo. Los mapas por definición son abstracciones, diagramas que reducen un territorio a sus elementos más relevantes. Resulta irónico que el avance de la cartografía se dirija a refinar la exactitud de una re-presentación. Borges nos recuerda entonces aquél imperio que se creó un mapa a escala real; la representación llevada al extremo.

La fotografía, por su parte, ha condicionado la cultura visual contemporánea. El desplazamiento de la pintura por la fotografía como medio de reproducción del mundo llevó a aquélla a replantear sus objetivos. Es decisivo que esta instalación se presente junto al estudio de un impresionista: vemos la confrontación histórica entre un movimiento que pretendió pintar la realidad tal cual se ve, y un arte contemporáneo que ha abandonado y cuestionado esos ideales.

“El Mapa y el Territorio” es una instalación sobre la ciudad y sobre la posibilidad de verla y representarla. La imagen y el mapa se muestran como simples medios, que responden sólo a los horizontes visuales que el hombre se plantee. Esta obra nos recuerda que hay un mundo allá afuera, territorios por explorar y callejones por reencontrar. Hemos de compensar la falta de luz, dejar de ver y comenzar a mirar.

La ciudad como lienzo
Entrevista con Rafael Lozano-Hemmer
Agenda cultural de la semana.
Agenda cultural de la semana.
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La lógica de lo inhabitable.
El Mapa y el Territorio: Re-presentar la Ciudad.

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Porque siempre es mejor callar.